Historia del Tambor Sayón

Se dice del Sayón al verdugo que ejecutaba las penas corporales al que eran condenados los reos, como los que azotaron a Jesucristo y también al cofrade vestido con la túnica que desfila en las procesiones de Semana Santa.

En el año 1999, la actual Banda de Cornetas y Tambores Sayones de Ntro. Padre Jesús Nazareno, de Pozoblanco (Córdoba) junto con Luis Lepe entra en contacto con NPdrums a través de su responsable Pepe González con un único objetivo: diseñar y fabricar una línea de tambores exclusivos para los toques de Semana Santa.

EL RETO: UN TAMBOR CON UN NUEVO SONIDO

El reto estaba lanzado; hasta ese momento los más utilizados en esos momentos eran tambores de carácter militar afinados por varillas y utilizado por bandas en sus pasacalles.

Estaba claro que los percusionistas de esta cofradía querían algo diferente con un timbre más apropiado, un sonido en el que se expresara el sufrimiento y el dolor de Jesucristo cuando iba a la cruz, un sonido apropiado para el acompañamiento de sus secciones de viento, como para la sonoridad de sus diferentes toques: Bulerias de San Román, Soleares de Triana, Amor o Penitencia al Nazareno (toque propio de esta cofradía) entre otros.

Después de un año de prototipos, análisis y pruebas, el equipo de I+D de NPdrums logro fabricar con un tambor de diseño el peso y sonoridad a medida de la cofradía. Esta novedad cambiaría el panorama musical de la percusión de semana santa que se había dado desde hace siglos en España. 

Este nuevo instrumento ha sido construido con maderas nobles: haya, arce y abedul, aros de madera macizos, tensión independiente, sistema de afinación con bordón de seda, parches sintéticos, diseños y acabados novedosos con medidas personalizadas.

El nacimiento de este gran tambor bien merecía un nombre, y cual mejor que el que representa la parte más esencial de esta tradición: SAYON 

DATO. «Sayon» es una marca registrada por NPdrums